27 noviembre, 2012

Causas y razones del abandono

 Vale, lo sé, lo sé... ¡Perdón! Tenéis todo el derecho a reñirme, enfadaros conmigo, cogerme de la trenza que llevo ahora mismo y estirar hasta dejarme calva. Pero primero dejad que me explique. Estas semanas han sido... interesantes. Nunca antes había navegado en semejante agujero negro como lo he hecho últimamente. Quizá este sentimiento de abandono, malestar conmigo misma, tristeza y rutina haya sido la causa por la que no he querido ponerme a escribir nada. Además, a ésto hay que sumarle las semanas de exámenes.

 Desde hace unos días, tengo una hoja blanca, completamente blanca, sobre mi mesa. No sabéis bien cómo me sentía cuando la miraba. Ahí, en mi cabeza, estaban las ideas, los mundos y los sentimientos, pero cuando cogía el bolígrafo, todo se me escurría de mis dedos como si fuera agua. Cada día he tenido que dejar la pluma a un lado y marcharme sin conseguir poner una línea, con ese punzante sentimiento de amargura en el fondo del pecho. Hoy, que la realidad de la vida me ha abofeteado en forma de gigante pelota azul, hubiera sido perfecto poder decir que al final me he sentado y por fin se me ha ocurrido algo con lo que ocupar el espacio vacío de esa hoja. Pero no es cierto. Aun así, con estas líneas ya me siento satisfecha por hoy. El agujero es más pequeño, la niebla oscura se escapa por la ventana de mi habitación y hoy, mi desorden parece un poquitín más ordenado. Mañana, puede que me sienta con fuerzas para manchar la hoja blanca, o quizá no, pero sé que entonces será al siguiente día y, o sino, al próximo. No pierdo la esperanza.

 ... Vaya, al escribir ésto me doy cuenta lo mal que he estado. Gritarme exagerada, pero estar mal y además no recordar como se debía escribir es probablemente una de los peores sentimientos que puedo sentir. Y os prometo que en cuanto escriba algo en la hoja, aunque sea una línea insignificante, seréis los primeros en saberlo. ¡Y organizaremos una fiesta! Por ahora, os dejo dos blogs de dos compañeras mias que son dignos de mención y que van a ir catapultados a mi columna de "Mundos en el aire", donde se encuentran esos blogs especiales:

http://conazucarplis.blogspot.com.es/
http://adictosaloschicles.blogspot.com.es/


22 octubre, 2012

Blanca como la nieve


  La luna sonreía, pero no era una sonrisa agradable, ni amable, sino llena de maldad. Aquella luna plateada era cruel y solitaria, y flotaba sobre un bosque oscuro, junto a unas estrellas que no volverían a brillar.

  Unos copos de algodón caían en silencio sobre los árboles desnudos. El aullido de un lobo se balanceó entre las ramas y una sombra salió de entre la oscuridad. Su capa negra contrastaba con la blancura y quietud del bosque invernal, sus pequeños pies dejaban un rastro sobre la nieve, pero la temblorosa figura, delgada y torpe de cansancio, seguía corriendo.

  Las pisadas de los lobos se oían más cerca y cuando la muchacha se dio cuenta de que no había salida, cayó sobre el manto blanco. Los lobos grises, tan crueles como la luna, se acercaron silenciosos y letales, mirando con ojos calculadores a su presa atrapada. Formaron lo que más se parecía a una posición de ataque, un círculo alrededor de la princesa que la envolvía desde la distancia. Ninguno parecía querer dar el primer bocado. Entonces la joven levantó la cabeza para mirar a la manada y su capucha se echó hacia atrás.

  Si los lobos amaran la belleza, si los animales apreciaran la delicadeza de la hermosura o la sensibilidad que esconde el encanto, no hubieran encontrado palabra, aullido, gruñido ni suspiro que hubiera expresado lo que vieron. Su piel era blanca como la nieve que flotaba alrededor de su cabeza, una tez de alabastro con un ligero rubor en las mejillas por el frío. Sus desordenados cabellos caían por su espalda, largos hilos de azabache enmarañados por el viento. Sus manos eran pálidas y suaves. Su cuello, largo y elegante. El vestido, manchado de sangre. Había un imperceptible temblor en sus labios, rojos como las manzanas en la temprana primavera. Y sus ojos, dos pozos negros, oscuros y silenciosos, gritaban de terror.

  Con un pestañeo, por la mejilla de Blancanieves se deslizó una lágrima que cayó con un sonido mudo a la nieve, pero antes de que desapareciera para siempre, la pequeña gotita rió. Y su risa ingenua se elevó hasta el cielo, como mil cascabeles de cristal, formando una estela dorada que se perdió en el horizonte. Un aviso, una señal, un destino que se rompía. Blancanieves suspiró y se dejó caer boca arriba sobre el suelo con un suspiro. Miró el cielo y cerró los ojos. La estela dorada seguía brillando tras sus párpados. Los lobos aullaron y huyeron, pero ella no notó nada. Sólo oía el sonido de mil corazones que se aceleraban al ver su señal, aquel relámpago congelado en el cielo que marcaba su posición. Sonrió.

15 octubre, 2012

Mundo Blanco

  Tengo todavía tantas cosas y escritos que poner aquí: mundos, personajes, instantes, sentimientos... Y estoy en examenes. ¡Maldición! Así que esta semana no esperéis grandes cosas de mí. ¡Pero no me olvidéis en este tiempo que esté desaparecida! El viernes volveré con más fuerza que nunca. Quizá algunas personas se lo deberían tomar como una amenaza... Es broma. Sabéis que soy adorable.

  Sólo me metía para decir una cosa, algo que me ha pasado hoy. Ha sido uno de esos momentos de cristal, tan bonitos y escasos que parece que se hace añicos en nuestras manos. Mamá, me ha encantado. Me has regalado un Mundo Blanco. Quizá nunca te metas en mi blog, y lo entiendo. Pero si alguna vez te salta una chispa dentro de tu cabeza y te metes aquí, y por mucha casualidad, lees algo y justo es esto, quiero que sepas que es el típico regalo que sólo puede hacerme alguien que me conoce de verdad y que te quiero muchísimo. Gracias por mi Mundo Blanco, era exactamente lo que necesitaba.

07 octubre, 2012

`Yo´ soy yo...


Aquí me conocereis por dos nombres (Zaira Kay o simplemente "Yo"). Solo para asegurarme diré una cosa: No, ninguno de los dos es mi nombre de verdad, el cual quedará oculto bajo un aura de misterio, al igual que mi edad. ¿"Yo"? ¿"Zaira Kay"? Algunos de vosotros os preguntareis por qué. Zaira Kay fue un personaje muy querido para mí, con el cual me uní mucho en un foro en el que participé con ese seudónimo. Quizá la quiero tanto porque ambas estamos un poco locas. Zaira era alegre, divertida, rubia y algo atolondrada, con la cabeza en las nubes y alas en el corazón. Por otro lado, "Yo" es el nombre que uso en un par de blogs, porque basicamente decidí que era un nombre muy adecuado, que me describía de maravilla xDD
 
...¿Qué puedo decir más de mí? Mi piel es demasiado pálida, aunque me gusta pensar en ella como de "suave color marfil todos los días del año", una descripción que queda mucho más bonita, y mi pelo es muy oscuro, al contrario de Zaira. Vivo en españa (no concretaré) y habló varios idiomas pero todos mal:)
 Me gustan los animales... pero tengo alergía a todos. Ah, excepto a los peces. Genial, justo mi animal favorito (sarcasmo). No, la verdad es que los odio con toda mi alma. Mucha gente me dice que es una fobia irracional muy rara... ¡Vale, a lo mejor un poco, pero es mi fobia, no os metais con ella!
 Me gusta bailar, me gusta leer, me gusta escribir, me gusta la pizza. Mucho.
También tengo una lista de "Cosas que hacer antes de morir" que algún día os contaré entera, pero si queréis os adelanto algunos puntos como "ir a Nueva York", "cortar el pelo a mi hermana" y "publicar una novela". Lo último es duro, lo sé, y complicado, pero si no lo doy como algo que tengo que hacer y punto, me desmoralizo.
 
Y ahora que ya me conoceis... ¡Hola! Se admiten criticas constructivas, halagos y tomatazos.

05 octubre, 2012

Mi rinconcito en el mundo


Bueno, por fin me he decidido a abrir mi propio blog, después de mucho darle a la cabeza.
Así que..., ¡hola!
Este sitio va a ser sobretodo un lugar para expresarme, aunque principalmente donde pueda publicar las cositas que escribo (que no son pocas, jeje), con el fin de mejorar mi escritura. Y para pasar ya esa etapa que me persigue de tener vergüenza de enseñar lo que hago. ¡Basta! Tengo que dejar de escribir para mí.

"Que al final esto de escribir, aunque sea en una habitación, a solas, y con una luz muy tenue; es una experiencia social y para compartir." G.R